Retraso del lenguaje / Habla

La adquisición del lenguaje y el habla se produce de manera progresiva, en la medida en que los niños se relacionan con un entorno que utiliza habitualmente el lenguaje expresivo como medio de comunicación. Inicialmente comienzan con la realización de sonidos, que transforman en sílabas, a las cuales comienzan a dar significado para la emisión de palabras aisladas, y posteriormente frases y oraciones.

En los niños con retraso del lenguaje y/o del habla, este proceso se ve enlentecido, pero la comprensión está conservada, es decir, el niño es capaz de entender órdenes, pequeñas instrucciones, y se desenvuelve de manera funcional, comunicándose habitualmente de modo gestual-corporal, a través de señalamiento, satisfaciendo sus necesidades de manera independiente y/o llevando al adulto al elemento que desea; todas estas situaciones suelen perpetuar otros tipos de comunicación por sobre la verbal, pues el medio no le exige al niño expresarse de manera oral.

Un ejemplo se produce en un niño que a la edad de 2 años, sólo se comunica con palabras muy sencillas (en estructura y longitud), del tipo: “mamá”, “papá” o “pan”, y apoya lo anterior con gestos. Además a los 2 años se espera que ya estén empleando consistentemente expresiones de 2 palabras, del tipo: “dame pan” o “papá ven”, evento que no ocurre en el retraso del lenguaje expresivo, donde predominan las palabras aisladas. En el aspecto semántico, o de vocabulario, suele ocurrir que emplean el nombre de un elemento y lo generalizan a todos los de su grupo categorial, por ejemplo dicen: “allo” (caballo) para nombrar varios animales, o utilizan el sonido u onomatopeya del elemento para nombrarlo, por ejemplo “papú” por auto.

En relación al retraso del habla, suele ocurrir que los niños se manejan con fonemas o sonidos de adquisición temprana, como los bilabiales: “m” o “p” y las vocales, pero no son capaces de emplear aquellos un poco más complejas, como la “f” por ejemplo.